
Conciertos de sobremesa de BankRobber: Raül Moya y Jose Domingo.
En un mundo de egos como el musical, que dos guitarristas y cantantes se junten para revisar sus temas, darles un enfoque diferente y hacer interpretaciones conjuntas puede tener resultados sorprendentes. No nos engañemos: no es un ejercicio nuevo y pasa con más frecuencia de lo que parece, pero no deja de ser sano y si encima los sujetos que se juntan son de la talla de Raül Moya y de Jose Domingo, el espectáculo está garantizado.
Raül Moya editó con Rhonda Records el excelente “La Nueva Era Glaciar”, con buena acogida de público y crítica. Disco que se mueve entre la melancolía otoñal, las migrañas, el folk, el country, el ibuprofeno y el bolero, fue producido por Ricky Falkner (productor habitual de Love of Lesbian) y distribuido por Houston Party. Jose Domingo, después de 10 años con su grupo de siempre, Psychoine, hace algo más de un lustro que se está labrando una carrera como solista con un primer disco, “Suddenly”, editado por el sello francés Stupid Competitions, estando ya en la última fase de mezclas de su nuevo trabajo, que verá la luz a principios de 2010.
Con una mesita, una radio, una lámpara, dos copas y una botella de Marqués de Cáceres 2005 como acompañantes, el recital oscila entre las colaboraciones entre ambos músicos y los momentos en que cada artista reivindica su trabajo. De los primeros momentos, se tienen que destacar los temas de Moya “Bon Automne 05”, ambientado en Mashville y dedicado a sus migrañas y “Nana Folk”, una bonita historia ficticia sobre el miedo a no volver a ver a esa persona a la que hemos amado tanto; y en sentido contrario, “Wonderful (At First Sight)” y “Vanity” fueron algunos de los momentos en que Domingo contó con la participación de su partenaire. Los momentos en solitario fueron terreno para composiciones como “La Nueva Era Glaciar” o “Rían con sentido” (ambas de Moya) sobre la nostalgia y la falta de fe en uno mismo respectivamente o ‘As It Was Your Life’ y ‘June Or July’ (escritas por Domingo) sobre el paso del tiempo y la perspectiva de saber que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Los estilos de los dos intérpretes se mezclan sin problemas, sin forcejeos estilísticos ni piruetas. Raül Moya tira un poco más hacia la canción de autor, decorando sus melodías con gotas de fino sarcasmo, ironía y esa melancolía capaz apagar el día más soleado, mientras que Jose Domingo es más nocturno, más cabaretero, algo más hedonista pero también igual de punzante que su compañero de recital cuando conviene. Las pausas entre temas sirven para aliviar la carga emocional de la mayoría de canciones, con comentarios jocosos de los intérpretes sobre ellos mismos o sobre sus creaciones. El público también es partícipe en los espacios entre canciones lo que contribuye a un ambiente distendido. Y como prueba del sentido del humor de los protagonistas musicales de la velada, al final del concierto se produce el cameo del líder de masas, del salvador de España, del cerebro preclaro de la política estatal, Mariano Rajoy, quien a través de una grabación incitó al respetable a propagar las bondades líricas y melódicas que acababan de presenciar. Y pese a que éste era el último concierto de las sobremesas de BankRobber (sello catalán responsable de los trabajos de Mazoni, Guillamino, Sanjosex, El chico con la Espina en el Costado o Holland Park), no se puede descartar la posibilidad de volver a ver a Moya y Domingo juntos en un escenario. El mundo de la música es previsible si hablamos del ego, como se hace al principio de este escrito. Pero también puede deparar sorpresas mayúsculas…
Fotos: Abel Cruz
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