
De la misma manera que hay gente que cree The Cure son un grupo de rock gótico, cuando no lo son ni en pintura, tampoco me parece que The Horrors sean unos nuevos abanderados de este estilo un tanto dudoso que surgió a principios de la década de los 80 de la mano de grupos como Bauhaus. Los de Peter Murphy fueron los pioneros sin duda, llevando al extremo la crudeza y la rabia de los primeros Siouxsie And The Banshees aderezándolo todo con un aire teatral (es más complejo que todo esto, pero para que nos entendamos). Una vez separados en 1983 el testigo lo recogerían en lo musical Sisters Of Mercy, The Cult, The Mission o Fields Of The Nephilim entre muchos otros. Y si digo estilo dudoso es no sólo por la calidad musical (francamente cuestionable en muchos casos) sino también porque muchos de los grupos mencionados han acabado siendo ridículos como los Sisters o han sido incapaces de evolucionar como The Mission.
El sustancial cambio de estilo o, si se prefiere, el notable lavado de cara de la música de The Horrors (de adoradores de los Cramps, de los Ramones y demás sutilezas del llamado Garage Rock de los 60 a bandas más cercanas temporalmente como My Bloody Valentine, Joy Division, The Jesus And Mary Chain o A Place To Bury Strangers) llegó a la sala Razz 2 de Barcelona por segunda vez en 2009 tras la actuación en el último Primavera Sound. Abrieron el concierto el cuarteto local The Lions Constellation presentando su trabajo de debut, el recomendable “Flashing Light” con temas que flirtean con el noise, el garaje y el power pop. No les perdáis la pista. Y a las diez en punto de la noche, The Horrors saltaban al escenario para defender “Primary Colours”, empezando el bolo con “Mirror’s Image”, “Three Decades” y el tema que da título a su segundo disco. El quinteto se dedicó a repasar casi por entero su nuevo trabajo, a excepción de “Do You Remember”, con momentos álgidos como la ejecución de “New Ice Age”, cantada a grito pelado por todo el público asistente.
Arropado por un grupo muy sólido y de técnica notable, el vocalista Farris Rotter no la lió como hace un par de años en su primera visita a la Ciudad Condal, pero se movió y gesticuló con gran vehemencia como quejándose por estar limitado al espacio del escenario de la sala barcelonesa. El público respondió a su intensidad pidiendo con insistencia que el grupo volviera a salir a tocar después de acabar la primera parte con uno de sus mejores temas, “Sea Within A Sea”. Un tema nuevo, “Count in Fives”, “Sheena Is A Parasite” y “Gloves” cerraron un concierto que apenas pasó de la hora de duración pero que fue muy intenso. Si nos tuviésemos que quedar con algo del bolo de los de Londres sería con la mejora de las canciones que componen “Primary Colours” al ser trasladadas al directo. Todas sonaron más grandes, más duras y más implacables. Es decir, que sobre el escenario superan lo que han grabado en estudio, lo que es uno de los grandes déficits, uno de los mayores fallos de la gran mayoría de bandas inglesas de esta década, incapaces de hacer un concierto que sea diferente a lo que ya se ha oído en sus discos. Y ese es uno de los puntos fuertes de The Horrors. Y si añadimos su nivel compositivo actual y la complejidad de sus temas, no es descabellado pensar que el grupo acabe creando más y mejor música en un futuro no muy lejano.
Promotor: Miles Away
Fotos: Abel Cruz