
Organiza: I Wanna Management
Los Coronas es uno de estos grupos, por los cuales uno debería quitarse el sombrero y decir: ¡Vaya huevos que tienen!. Un estilo de vida consecuente con sus principios y como bandera propia la negación a arrodillarse ante las tendencias formulistas. Ellos son el máximo exponente, y pioneros desde su formación en 1991, de la música surf en el país de la piel del toro. Adoradores de Dick Dale - al que talonearon en su momento - The Ventures y Johnny & The Hurricanes, entre muchos otros. Han pasado de crecer a la sombra del surf instrumental más purista a reinventar un género que resulta estar “vivito y coleando”.
Puntuales a la cita, el ambiente prometía dado que el respetable llenaba la sala y la fila de gente de fuera esperaba impaciente por entrar. Aparecieron viriles, con sombreros blancos y poses chulescas bién merecidas, las 5 puntas de la corona. La incorporación desde hace poco más de un año del ucraniano Evgeni Riechkalov a la trompeta (antes estuvo Óscar Ybarra), otorga más presencia aún al grupo, y aporta matices a chili y guacamole en sus nuevos cortes.
Asi pues, presentaban su último disco “El Baile Final de los Locos y Los Cuerdos” con su particular homenaje, como ellos dicen, de su música como banda sonora de una película imaginaria.
Comenzaron con un bloque muy sólido de spaghetti western a lo Ennio Morricone, y siguieron con las pelis de detectives. Entre medio, “Jinetes radiactivos” (hay que ver lo que tiene juntar el “Ghost riders in the sky” de Stan Jones con el “Radioactivity”, de Kraftwerk,) una tremenda versión que descoloca y sorprende. Eso sí que son ganas de actualizar el género surfin-rock y hacerlo genuino.Bordaron sus temas para coger olas y surcar tubos imposibles, como " Big wave riders" o "Soul surfer". Cayó ese particular homenaje a Los Brincos, llamado "Flamenco".Nos llegaron a explicar que el pasadoble proviene del Este y, con su vacile nos regalaron, "Los Rumbaleros"- impecable para una estampa de unos jinetes alejándose hacia el sol poniente- "Sangre en la arena", y "Aguas calientes". Tampoco faltaron los increibles cortes recogidos en su anterior recopilatorio "Surfin´ Tenochtitlan" como "Supertubos", "Hacha de guerra", "Honky Tonk" o " Estación Uranus".
La audencia empezaba a aullar, calentarse y los cuerpos empezaban a convulsionarse en un ritmo frenético.
Pero, ¿Qué fórmula tienen Los Coronas para dar un concierto de rock instrumental y al tercer tema ya tener toda la sala subida y pasándolo en grande? Una pócima creada a partir de una energía y fuerza desbordantes, un gran conocimiento musical y unoas bestias que van más allá de la pura imagen de machos ibéricos que ofrecen. Cabe decir que todo ello viene siempre aderezado por un gurú tan arrollador como Fernando Pardo; líder y guitarrista del quinteto. El madrileño es capaz de meterse al público en el bolsillo con sus historietas acertadísimas y, sobretodo, sacar el sonido adecuado a cada tema. Eso sí, también para dar de comer aparte lo que hacen Javier Vacas con el bajo, David Krahe con la guitarra y el endiablado Roberto Lozano - ‘Loza’ pelado - con la batería. Mención especial a este último que, situado al frente de la banda sobre el escenario, es el corazón del grupo, bombeando sangre en cada una de los temas, con tal fuerza y precisión que empieza a través de los paisajes más áridos para ir calentando el ambiente hasta rematar la jugada con rock’n'blues de alto voltaje. Como dijo Pardo, “menos mal Loza , que eres aprendiz, cuando llegues a maestro no va a poder pararte nadie”.
A la entrada del local ponía claramente un “fin de concierto estricto” a las 22.30hrs que se saltaron a la torera casi 25 minutos de más y que utilizaron para hacer su largo bis, en la que la gente rugió y bailó. Por supuesto, dio tiempo a que realizarán “sunovamás” por el camino, como el de cruzarse las guitarras Fernando y David para tocar con la mano izquierda el solo que el otro punteaba con la derecha. Estabamos en la cresta de la ola.
Fin de fiesta de esos en los que la traca está incluida, en los que no te quieres ir del local y en los que pedirías una y otra vez que volvieran a salir. Una lección de maestría con cojones , aunque a decir verdad tampoco se podía esperar nada menos viniendo de ellos. Buena suerte con el resto de la gira y seguid haciendo que la gente “muerda polvo”. Nadie en el territorio puede coger la ola a izquierda de Mundaka como ellos.
fotos: Gustavo Ozpin
![]()