
_SUNN O))) + Eagle Twin
Se ha dicho una y mil veces, y que lo diga quien escribe estas líneas pude quedar como soberbio/dogmático/innecesario/escriba aquí su opción, pero David Bowie dijo en su día que la originalidad en la música había dejado de existir hacía mucho, que todo estaba influido por algo que ya se había hecho con anterioridad. No le faltaba razón: en los 60, los Rolling Stones profesaban su amor por Robert Johnson, el bluesman que vendió su alma al diablo en los años 30 a cambio de genialidad musical; Hendrix admiraba en público a Dylan; Led Zeppelin a los Who; la mayoría de grupos post-punk (Siouxsie, Wire, Joy Division) a P.I.L.; e Interpol, Editors, Holland Park, Beak o The Horrors a Joy Division. Y es gratificante que Stephen O’Malley, una de las mitades del grupo que nos ocupa en este texto, Sunn O))), dijera algo del estilo en Mondosonoro pocos días antes de escribir esta reseña. Por una simple cuestión de humildad, porque por muy alejada que parezca su música del 95% de cosas que se escuchan o de las que los medios se hacen eco, el citado músico sabe que todo lo que hace sale de algún otro sitio. Y esta nimia tontería se olvida con frecuencia.
Otro tema es que las influencias se sepan canalizar y exponer con coherencia. Por fortuna, todavía hay gente muy hábil en ese terreno. El bolo comienza con Eagle Twin. El dúo, teloneros de Sunn O))) en esta gira, formado por el ex-Iceburn Gentrey Densley a la guitarra barítona y Tyler Smith a la batería, mezclan drone, metal, rock progresivo e incluso unas gotas de añejo blues (sobre todo en la voz rasgada de Densley) con un resultado que recuerda en primera instancia a High On Fire, pero que inmediatamente se pierde en una caverna melódica donde falta el aire y la ansiedad provocada por los trallazos de la guitarra se encuentran con el muro que forman los ritmos de la percusión. Evocaciones de desolación y desesperación redondean un recital que, como en el caso de los cabezas de cartel, está bien escuchar en disco pero que es mejor ver en directo.
Una vez Eagle Twin abandonan el escenario, se escucha el sonido de la devastación. Un cuarto de hora de drone a cargo de O’malley y su compañero Greg Anderson saluda al respetable. Desde ahí hasta el final del concierto y con la ayuda del componente de Earth Steve Moore (teclados y vientos, por decirlo así) y del húngaro Attila Csihar, de Mayhem, en la voces, el cuarteto toca sin interrupciones y de manera más bien libre temas de varios trabajos, centrándose en algunas ocasiones en su aclamado último disco “Monoliths and Dimensions”.
Definir un concierto de Sunn O))) es complicado, se mezclan muchos elementos. Puede decirse que el grupo filtra y mezcla referencias al metal más oscuro, al ambient (si es que eso significa algo en este contexto), al ruido blanco (puntualmente), a la música litúrgica y a las melodías harmónicas de los cantores tuvanos. La potencia de las guitarras y del bajo de O’Malley logra marear por momentos, haciendo casi inútil el uso de tapones para los oídos e imposibilitando la toma de instantáneas con las que ilustrar la experiencia más cruda de la música actual. La, a veces, exasperante lentitud con que se ejecutan las piezas se ve reforzada por la teatral lentitud de los músicos a la hora de tocar o cantar. El incansable zumbido que emana de la pared de amplificadores (más de dos metros de alto por diez de ancho) lo inunda todo. Retumba el suelo, retumba el estomago, retumba el corazón, retumba el cerebro.
Y es que no hay manera de escapar. Hay quien dice que si Earth hacen música más luminosa, más natural, más benévola, Sunn O))) se encargan de recordar que todo es de otra manera, que eso es lo que hay. Así fue en su momento, así es hoy en día y así es como va a acabar: oscuridad, más oscuridad, sólo oscuridad. Una vez acabado el concierto, la sensación es la de haber despertado de una pesadilla (como pasaría si hubiéramos visto a los Throbbing Gristle de la mejor época), mientras todos los órganos del cuerpo recuperan su posición habitual. El balance artístico del concierto es positivo. Sunn O))) (así como Eagle Twin en su parcela) saben recoger sus influencias, canalizarlas, homogeneizarlas y exponerlas sin fisuras, si bien no son un grupo de escucha fácil. Y aunque más de uno querría que el grupo volviera al escenario no hay agallas para aguantar más tralla.
Quien no esté acostumbrado a la descarga sónica de Sunn O))) creerá, si busca grabaciones o vídeos en internet, que lo que se vio el viernes no fue más allá que lo que My Bloddy Valentine hicieron en el último Primavera Sound: distorsión, volumen excesivo, imposibilidad de saber qué tocan o qué cantan… Puede, pero con un matiz importante: servidor no se durmió en el concierto de Sunn O))). Eso, por fuerza, debe significar algo.