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Nada Surf y Leo Benavente triunfan en el Ebrovision 2017

Nada Surf y Leo Benavente triunfan en el Ebrovision 2017

Tras lo que os contamos de la jornada del jueves del ebrovision 2017, el viernes el festival empezaba desde primera hora y se esperaba, y así fue, mayor afluencia de gente. El gran cabeza de cartel era para mi uno de mis grupos favoritos, Nada Surf, que sin duda dieron un conciertazo. Leon Benavente han crecido exponencialmente y Sidonie son quienes más fans mueven. The Whip fueron perfectos para cerrar y dar paso a la fiesta.

_ Viernes 1 de septiembre

Una maravilla pasar la mañana en Miranda, tranquilamente y disfrutar de mi ciudad y de los conciertos diurnos. Haber venido este año un día antes ha sido una gran idea.

The Limboos fueron los triunfadores de la jornada diurna con su r’n’b -sixties-latino … O algo así.  Contrabajo, maracas, saxofón percusiones y mucho ritmo. Y estupendo sonido, como suele ser habitual en la añorada Fábrica de Tornillos. Repasaron sus dos lps “Limbootica” y “Space Mambo” y fueron perfectos para estos conciertos gratuitos que el Eurovision regala a la ciudad porque, realmente, son muy “para todos los públicos”.

Subí al Multifuncional por la tarde con mucha ilusión ya que ver a Nada Surf es siempre una apuesta segura. No importa las veces y llevo muchas MUCHAS. Qué grandes son.

Pero antes de los americano, abrimos boca con Leon Benavente. Desde la última vez que visitaron el Ebro en 2014_ aquí doy fe de ello_ han crecido exponencialmente a todos los niveles. Ya lo había podido comprobar en algún otro concierto, y lo cierto es que su sonido y actitud son ya de un grupo grande. Nunca hubiera pensado viendo a Abraham Boba con Nacho Vegas que iba a ser un frontman tan carismático. Sus temas y sus letras merecen el público entregado que tuvieron. Incluso Matthew Caws de Nada Surf les elogió después cuando salieron ellos al esceario.

Nada Surf aparecieron, como hace unos meses en razzmatazz 2_ como os contábamos aquí_ en formato cuarteto, con Doug Gillard como segunda guitarra. Aunque en su momento me pareció un cambio raro e innecesario, la verdad es que ha acabado siendo buena idea desde el punto de vista sonoro. El set list estuvo compuesto por algunos temas nuevos y sus grandes éxitos. Fue genial poder corear “Always love” o que tocaran mi canción favorita suya “80 Windows”en Miranda. Un autentico privilegio que no hubiera podido ni imaginar en los 90.  No faltaron “Whose authority’, “Weightless”, ni mi favorita, “80 Window”.  Cayeron “Friend hospital”, el bailecito de “Inside of love” o “See these bones”. Lo de incluir “Popular” _ me alegro, pese a ser el tema más distinto de toda su carrera no deja de ser un hit _ y acabar  con el grito de “fuck it” en “Blankest Year” ya es habitual y funciona muy bien.  Gracias al festival por haber vuelto a confiar en uno de esos grupos míticos que, además, nunca se ha ido, siempre ha estado y siempre ha seguido haciendo álbumes más que dignos.

Mis colegas andaban en su zona de confort _ cerca de la barra, no se vaya a acabar la bebida, je_ así que al salir del foso me quedé sola en primeras fila. La friki-fan colgada, lo sé, pero es que con grupos así, necesito estar bien metida. Y acabé sudando, bailando y sin casi voz. Además, como siempre, tuvieron ratos para hablar entre canciones, Matthew con un cada vez mejor castellano. Y dijeron que estarían firmando discos y camisetas o simplemente charlando , al acabar. Por suerte fue fácil acercarse, no éramos demasiados y pude conversar un rato con “Mateo” y que me dedicara una camiseta a mi hijo, Teo, que se llama igual que el suyo. Un placer y un privilegio que tiene el ebrovision es esa cercanía entre artistas y público que ojalá nunca se pierda.

Tras eso todo me daba un poco igual, lo confieso, e incluso me daba cierta pena ver cómo Nada Surf estaba a media bandera  al final d su bolo y sin embargo y Sidonie lo petaron. Vale, son más que habituales en el festival y son gente muy maja, eso es así, pero…Por favor. En fin, para gustos los colores y es normal que el recambio generacional tienda más a ellos. Lo que vi, de todos modos, porque esta vez fui yo la que aposté por la barra, fue menos cachondo que otras veces, o quizá fue mi impresión. Estuvieron más serios y muy profesionales en formato quinteto y lejos de aquellos tiempos en que se despelotaban. Y muy lejos de los tiempos del sitar, mis favoritos. Pero consiguieron atrapar al público y que cantaran con ellos sus, eso sí, pegadizos temas. Incluso se pueden permitir dejarse en el tintero hits como “Fascinado” y quedarse tan anchos.

Para acabar un grupo que no había visto en directo y del que no tenía demasiadas referencias, aunque siendo a última hora y como viene siendo tradición, estaba claro que iba a ser algo bailable y animado. Así fue, buena mezcla de electrónica y rock para The Whip. Siendo de Manchester y con esa combinación no podían fallar. Intenté ir a la sala Orosco a ver pinchar pop con mayúsculas a mi amigo Patrullero pero no hubo manera de arrastrar a mis amigos _ nos hacemos viejos _ y una cosa es estar sola en un concierto y otra bailar … Sé que gustosamente me hubiera juntado con tantos y tantos amigos de la ciudad y del festival, pero al final me pudo la pereza, lo reconozco.

Este año mi aventura ebrovisiva se acababa el sábado a mediodía. Cala Vento meten mucha caña para ser solo dos, y me encanta ese formato de guitarra y batería. Siendo de BCore está claro que la caña está asegurada. Y el grupo sorpresa, como se rumoreaba fueron la Habitación Roja. Jugaron bien al despiste poniendo en instagram que se iban a grabar al sur, a mi me la dieron. Tocaron versiones de Bowie, Undertones, Joy División, The Cure, los Smiths o REM y después siguieron con temas propios como “La noche se vuelve antigua” “Ayer” o “indestructibles”. No pude ver termina porque tenía 5 horas de tren por delante, pero el público estaba encantado y no cabía un alfiler. Triunfada.

Quedaba la comida en la Plaza de España, la muestra gastronómica y me quedé con ganas del mini música _ el año que viene el mini no puede faltar_ con Tiki Phantoms. Y todos los grupos del sábado con Love Of Lesbian “culpables” del sold out.

Me fui con pena de no estar hasta el final pero muy contenta de lo vivido. El Ebrovision es el festival familiar que era, 17 años después. Eso, hoy en día, es de valientes, de coherentes y de gente comprometida con la música pero, sobre todo, con su público. Enhorabuena una vez más por hacernos felices y hacer las cosas tan bien.

_ Crónica y fotos _ galería completa a continuación_ Marta Vélez Arce

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